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IMPORTANCIA
DE LA “DIETA”
Existe
ya unánime consenso sobre las ventajas de la “dieta”, de un consejo nutricional
para el manejo de múltiples enfermedades: Diabetes Mellitas tipo 2,
Hiperlipidemias, Hipertensión Arterial, Sobrepeso,(1) Obesidad, Hiperuricemia,
entre las mas frecuentes. La “dieta” es además en la actualidad un verdadero
componente social, que hace parte de nuestro entorno y que se “utiliza” con una
inusitada frecuencia mas allá de sus indicaciones terapéuticas: siguen “dietas”
para “algo” muchísimas mas personas de las que de verdad precisan un consejo
dietético. Entonces parece lógico que haya tantos mitos, tantos ríos de tinta,
tanta desinformación sobre este tema, que además es “manejado “ muchas veces
por aficionados, es utilizado para hacer “terrorismo metabólico”, sirve para
hacer titulares dantescos sobre supuestos peligros de ciertos alimentos y desde
luego crea y causa confusión entre el gran público. Estos comentarios a raíz de un desafortunado
titular “Los cinco venenos blancos” (2) que no son venenos, que no son blancos,
y que no son cinco.
Se pretende
satánizar al azúcar, el pan, las
harinas, las pastas, el arroz y es tan equivocado el articulo en referencia que
“disparando en todas direcciones “ los culpa de ser mas aterogénicos que las
grasas ( ? ). Se utiliza irresponsablemente un título engañoso que no
corresponde luego al contenido donde no se da un solo argumento
demostrable, y donde leyendo con
atención se descubre una flagrante contradicción al poner sucesivamente a hidratos de carbono
primero y luego a las grasas como principales implicados. Como en el artículo
citan ideas de un colega de prestigio parece necesario aclarar esos conceptos
errados para no “hacer quedar mal” al Dr. Davidson de Chicago, y porque comer
–hay que recordarlo—lo hacemos algo así como cien mil veces en la vida. Es
importante entonces aclara algunas cosas.
PRESCRIPCIÓN
DE LA DIETA
¿Qué
se busca con el seguimiento de una “dieta” ? Fundamentalmente influir sobre el
peso corporal racionalizando la oferta
energética buscando lograr ajustarlo a niveles saludables,(Índice de Masa
Corporal por debajo de 27 en líneas generales) con lo que se debe lograr
reducción de los factores de riesgo y mejoría estética , emocional, y de la calidad de vida.
En
resumen buscamos un balance energético negativo por aumento del gasto (
actividad y ejercicio físico) y/o reducción del ingreso (plan nutricional
adecuado)
¿Cuál
es la proporción de nutrientes aconsejada?
Hay
que admitir sobre esto alguna discusión aun vigente, pero en principio desde
un punto de vista ortodoxo, lo aceptado es un 55 a 60% del valor calórico total
en forma de hidratos de carbono, , un 15 a 20% de proteínas y un 20 a 25 % de
grasa, pero puede admitirse algunas variaciones en la practica, en relación con
la proporción y calidad de los nutrientes:
Obviamente
no nos vamos a referir a las dietas exóticas, mágicas, , disociadas, liquidas,
excluyentes etc., que no tienen ningún valor científico. Revisaremos únicamente
tres planes dietarios suficientemente contrastados y de utilidad comprobada :
1º.Se
han preconizado desde Atkins dietas con mayor proporción de grasas y proteínas
y detrimento de los hidratos de carbono, producen rápida reducción de peso, (
perdida rápida de agua), y conducen a cetosis, hiperuricemia y sus
consecuencias. Últimamente han aparecido algunos estudios (3) que señalan su
efecto favorable, pero aun no son aceptadas por las sociedades científicas de
obesidad. Pero también, se está ahora recalcando el papel reconocidamente
patológico de las grasas sobre el metabolismo de los h de c favoreciendo la
ateroesclerosis iniciando la cascada de
la resitecia insulínica (5), Además del efecto deletéreo del aumento de TG
aterogénicos de grasa visceral que por vía porta llegan “directamente” al hígado,
se valoran actualmente la importancia de la grasa subcutánea profunda
(4)intramuscular y hepática, y ya se candidatiza al hígado graso , a la
estatosis hepática no alcohólica como un componente del síndrome metabólico
20.
Dietas hipocalóricas con alto contenido de hidratos de carbono simples y bajo contenido en grasas, tienen
la ventaja fisiológica de que los h de c
son nutrientes con un elevado costo de
procesamiento y almacenamiento lo que limita la ganancia de peso ante
un elevada oferta energética. Sabemos que el organismo y tiene escasa
posibilidades de ahorrar hidratos de carbono, al contrario de las grasas. Estas
ultimas además estimulan en menor grado la termogénesis post comida y
postejercicio ( 9% para las grasas, 12% para h de c y 20% para proteínas)
3º
Dietas hipocalóricas con alto contenido en h de c compuestos y bajas en grasas,
estas son las mas aceptadas, hacen parte fundamental de la pirámide alimentaría
que indica(6):
Alimentos desaconsejados:
Grasas (margarina, mantequilla) Carnes grasas, embutidos dulces pastelería,
bebidas colas,
Bebidas alcohólicas (
como nueva medida : excepto vino-cerveza opcional, con moderación)
<limitar carnes,
huevos, pescados azules, frutos
secos-Leche, yogur , queso (siempre descremados) Limitar en cantidad: aceite de
oliva
Consumir: 2 raciones
mínimo diarias de verduras y hortalizas
y 3 diarias de fruta, 4 a 6 raciones diarias de :Pan, cereales, cereales
integrales, arroz, pasta, papa.
Como colofón: agua
abundante y ejercicio físico.
COMPROBACIÓN EN LA PRACTICA
Aunque hay argumentación
suficiente para preferir el esquema de dieta hipocalórica baja en grasas y con
un 55 a 60% dd h de c. preferiblemente complejos creemos interesante reseñar un
trabajo clínico practico,(7) que comprueba y ratifica este criterio. Nos
referimos al estudio CARMEN siglas en ingles de Carbohydrate Ratio Management
in European Nacional diets Es un estudio
multicentrico europeo en 400
voluntarios
a lo largo de seis meses sobre poblaciones de Dinamarca , Inglaterra, Alemania,
España y Holanda. Los sujetos fueron randomizados en tres grupos:
A.
Como control, con alimentación normal y natural de su país.
B.
Dieta con bajo contenido en grasa y alto en h de c simples
C.
Dieta baja en grasas y alto contenido en h de c complejos.
¿Cuáles
fueron los resultados?
Los sujetos
del grupo A, ganaron peso : (0.8 Kg.)
Los del
grupo B redujeron peso ( 0,9 Kg.)
Los del
Grupo C con bajo contenido en grasas y alto en h. dec. Complejos, rebajaron un
promedio de 1,8 Kg.
Parece
entonces, quedar claro que la base de un alimentación sana, y en esto hay
acuerdo unánime, está constituida por pan, cereales, cereales integrales, arroz,
pasta y papa, que el azúcar no tiene
ninguna limitación en personas sanas, debe limitarse en hiperinsulinismo
reactivo y/o diabetes, y que las grasas saturadas siguen estando proscritas.
Finalmente consideramos que constituye una falacia trivializar sobre el consejo
nutricional , no se puede generalizar, no se pueden mezclar las vías
metabólicas y no se puede sugerir que “prohibir” alimentos esenciales, previene
la obesidad, la ateroesclerosis, la hiperlipidemia los infartos, y que todo se
reduzca a bajar a ultranza las cifras de colesterol “bueno” o “malo”.
BIBLIOGRAFIA
1.
Heymsfield SB col. Weight management using a meal replacement strategy: meta
and pooling analisis from six studies Int J Obes 2003 27 S37-49
2. Rivera Arguinzoni Aurora GDA,Los cinco venenos blancos El
Nuevo Día,2005 Puerto Rico
3.
Nancy W y col A low carbohydrate ketogenic diet vs a low
fat diet to teat Obesity and Hyperlipidemia Annal of Int Med 2004 Vol 140 Issue
10 769-777
4. Gómez-Cuevas R.
Implicaciones la grasa profunda vs subcutanea Simposio sobre el papel de las
grasas en la Obesidad. 2005 Conf.Marzo.02.05 Bogotá
5.
Dyslipidemia Management in adults with diabetes. American Medical Association. Diabtes Care 2004, 27 Supl S68-71
6 Alvarez Hernandez J y
col “Normas alimentarias en la Obesidad.en La Obesidad en el Tercrer Milenio.Ed
Panamericanbna 3ª Ed 245-254
7.
Saris WHM,AstrupA, col Randomized controled trial of ganguees y dietary
carbohydrate/fat ratio and simple vs complex carbohydrates on body weight and
blood lipids: the CARMEN study Intern J Obesity 2000 24: 1310
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